Ayer vi una luz, madre, una luz en mi ventana.
Quise gritar tu nombre pero la pena me ahogaba.
Era de noche, madre y oí que la luna lloraba.
Sentí un vacío en el alma que aquella luz no llenaba.
Ayer vi una luz, madre y tu ausencia muy cercana.
Te llamé con insistencia pero tú no contestabas.
Era de noche, madre y los espectros cantaban.
Sentí tu último abrazo y tus manos me soltaban.
Ayer vi una luz, ma ...leer más...
Constelaciones,
pelo enredado,
como flores de cardo
en la márgen de un libro.
Iluminan las noches
del blanco noviembre:
niebla que borra
origen olvidado.
(Publicado en una atología editada por el CENTRO DE ESTUDIOS POÉTICOS de Madrid)
Ésta es una plaza circular, cercada en todo su perímetro por comercios y viviendas. Se abre al exterior en grandes puertas abovedadas, zonas comunes transitadas por cualquiera. Siete puertas engalanadas con arcos de medio punto algunos, ojivales otros. Animales naturales las custodian, algunos pintados en las bóvedas, otros a modo de columnas sostienen las paredes. Representados los grandes en las puertas principales. Monumentales osos miran al viandante al norte. Desde el cielo pintado, los le ...leer más...
Oh ramas cargadas de rosas!
Oh estrellas de los cielos!
Donde esta la que apareció en mi horizonte?
Tú, cuya imagen brilla en mis ojos
Todo pasó cual una sombra
Te marchaste llevándote mi reposo!
Oh ramas cargadas de rosas!
Oh estrellas de los cielos!
Donde esta la que apareció en mi horizonte?
Tu recuerdo es más dulce para mi espíritu
Que la miel en los labios
Tu rostro, que sonríe en mis ensueños
Es ...leer más...
Me entretengo en el silencio de la noche y descubro unos ojos cansados, agotados por el llanto de un quejido que vierte el resplandor de la luna en este mes de Otoño. Y me despisto en mi soledad. Dejo que el paso de las horas marquen su rutina y me olvido que tengo que ir a verte. No quiero ir.
He luchado con uñas y dientes para que esto no termine así, pero acaso no debe de terminar de otro modo. Me espera el cielo cargado de estrellas y la luna brilla hoy más que nunca espera ...leer más...
Y se abre el cielo cual si fuera un hechizo de invierno donde todo está dormido, expectante para cuando resurja el calor, más, sin embargo, a mí me gusta así, cuando todo está dormido, cuando el respirar por las calles desiertas, casi abandonadas, parece que causa dolor al espacio en el que estoy. Y me mantengo callada, inerte, como una piedra, observando la vida que hay escondida en ese velo frío, de pueblo.
A los lejos, una sombra se escurre, po ...leer más...
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